Madrid Desea Suerte a Carlos Sainz… en su Propio Kárting: Sergio’s Column

NEWS & STORIES, PICS, SERGIO'S COLUMN

El año pasado fue el piloto revelación para más de un entendido; entre ellos, los mandamases de Renault Sport, cuando pensaron que hacerse con los servicios de Carlos Sainz Vázquez-de Castro bien valía renunciar a seguir suministrando motores a uno de sus equipos cliente. En otras palabras: Sainz se puso el listón muy alto en 2017, lo que le pone en un aprieto psicológico para 2018… en teoría.

“Para mí, 2018 es la temporada más importante hasta ahora”, admite Sainz, lo cual no significa que haya dejado de tomarse su carrera con filosofía: “La paciencia es lo más importante que he aprendido en 2017. Si trabajas las cosas bien, si das los pasos correctos, las cosas acaban saliendo”.

Una paciencia que no van a ser capaces de tener sus seguidores, si Sainz sigue lanzando mensajes optimistas con la misma flema que en la presentación de este jueves: “De ocho días de entrenamientos, siete los hicimos prácticamente sin ningún problema. Tras la última jornada me fui pensando que los deberes estaban casi hechos al 100 %”. Una situación que a nadie debe extrañar ante los esfuerzos de Renault por volver a ser una fuerza temible en Fórmula 1: “Cada vez hay más gente, cada vez hay más inversión, cada vez todo es más moderno y más nuevo”.

En este estado de cosas, si la escudería de Enstone da la campanada, ¿será campeón del mundo con Renault? “El primer podio, cuando tenga que ser será. El hecho de que tengamos 21 carreras este año abre las oportunidades. El año pasado, Stroll fue el único piloto no Mercedes, Ferrari ni Red Bull que subió al podio. Hay que ser muy paciente y saber que se puede dar. Prefiero tener un año bueno, en el que logre hacer el 95 % de las carreras a tope de lo que dé el coche, que hacer un solo podio en una carrera”. Sea como sea, en el encuentro de este jueves hemos aprendido que, si hay un piloto que se preocupa por estar pendiente de los movimientos de sus rivales, ese es Carlos Sainz. Y aun así, ni siquiera él es capaz de arrojar luz sobre el galimatías que han sido los tests de pretemporada 2018: “Ha sido difícil de entender, lo que deja todavía más incógnitas. Veías equipos que con un neumático ultrablando no mejoraban nada, pero que de repente ponían el hiperblando y bajaban entre ocho décimas y un segundo. Veremos, porque me cuesta pensar que vaya a ser así. En los tests de Barcelona el asfalto era nuevo, las temperaturas inusuales…”.

Puede que algunos objetivos sean demasiado ambiciosos para 2018, pero la determinación de equipo y piloto hace casi imposible descartar la hipótesis en años venideros. Sólo habría un pequeño obstáculo: Carlos en realidad está cedido a Renault por la estructura Red Bull, y la llamada de la ‘familia’ será contractualmente sagrada: “No soy libre. Dónde corra en 2019 no será decisión mía, por mi situación con Red Bull y Renault. Por lo tanto, no tengo autonomía plena. Puedo hablar, puedo debatir en la mesa cuando nos sentemos. Pero cada vez que me preguntáis sobre el futuro no muy lejano, sobre 2019, siempre digo lo mismo: No me preocupa, porque tampoco es decisión mía. Me gusta no pensar en ello e ir a por 2018”.

Lo que ha cambiado de forma evidente es la coyuntura comercial: En el Gran Premio de España 2018, la grada Carlos Sainz se hará realidad con la colaboración de Renault y Estrella Galicia, rompiendo la tradición de asociarla a Red Bull. Seguirá siendo una fuerte propuesta en términos de calidad-precio: los tres días de gran premio por 99 euros para quien introduzca el código promocional GRADACS55 en la web del Circuit de Barcelona-Catalunya. Las entradas incluyen un paquete de ‘merchandising’ con gorra y bandera, un pack de seis cervezas Estrella Galicia 0,0… y una visita del piloto a sus aficionados.

Afortunadamente, aquellas respuestas que Carlos Sainz no se atrevió a dar, están a punto de ser desveladas la semana que viene, en el Gran Premio de Australia.


Posted by

@ P2PC2E